miércoles, 4 de agosto de 2010

¿Qué se entiende como explosión social?


La Explosión social es una manifestación social violenta, que libera las tensiones reprimidas durante algún tiempo por la población; suele iniciarse en un núcleo determinado y diseminarse rápidamente a otros núcleos de la población; además de violenta es contraria a los intereses que se anteponen a los de la población, generalmente a la de la clase gubernamental.

En las explosiones sociales hay ciertos factores constantes involucrados, a saber:

Descontento social: En toda explosión social la población muestra alto grado de descontento social con quienes manejan el gobierno al cual se oponen; esto, es dado cuando los gobiernos pierden legitimidad al cerrar las vías de comunicación con la población, haciéndose sistemas cerrados. Al haber un alto grado de exclusión, se reprimen las inquietudes poblacionales llegando a tal punto de descontento que se irrumpe violentamente contra el estado establecido.

Grupo heterogéneo y baja permanencia en el tiempo: Las explosiones sociales, a diferencia de los movimientos sociales, son protagonizados por grupos heterogéneos de la población, sin un perfil ideológico definido, y con poca permanencia en el tiempo. Suele ocurrir un estado de histeria colectiva violenta que genera caos con el fin de expresar un descontento determinado.

Justificación de la represión: Los órganos de seguridad del Estado suelen reprimir violentamente las explosiones sociales, pues justifican sus acciones al intentar mantener el orden y la paz. En cierto sentido las explosiones sociales pierden legitimidad por el hecho de ser violentas; en tal sentido, justifican que sean violentamente aplacadas.

Un clásico ejemplo de explosión social se vivió en Venezuela en febrero de 1989. La cual se convirtió en una masacre realizada por el ejército y la guardia nacional durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez contra manifestantes que habían creado una fuerte ola de protestas y saqueos. Las medidas económicas y sociales impuestas por el gobierno y la creciente tasa de pobreza, originaron la masacre y la ola de violencia llamada como "el Caracazo".

Las protestas se iniciaron en Guarenas la mañana del 27 de febrero de 1989, también se desatan los saqueos y la violencia en Caracas, la gente de escasos recursos de la capital, en zonas populares como Catia, El Valle-Coche y Antimano, toman el control de las calles. Los canales de televisión transmitieron en vivo los hechos, al principio en los sectores populares realizaban protestas pacíficas, pero ante el descontrol y la ineficacia de los cuerpos de seguridad, se producen más enfrentamientos, motines y protestas, cada vez tornándose de forma más violenta. Las protestas también ocurrieron en otras ciudades del país como La Guaira, Maracay, Valencia, Mérida, Ciudad Guayana y Barquisimeto.[ ]

Al hacerse incontrolable la violencia, el gobierno decreta toque de queda, militariza las ciudades donde ocurrían los saqueos, aplastando estos con un gran nivel de violencia; empleando armas de guerra en contra de la población civil. Es difícil contabilizar las muertes que ocurrieron a consecuencia de los actos violentos, pues las cifras oficiales contrastan con las cifras no oficiales arrojadas a través de los medios de comunicación; se conoce que ocurrieron entre 300 y 5000 muertos, además de grandes pérdidas económicas. El poder ejecutivo suspendió las garantías constitucionales. Durante varios días la ciudad vivió sumida en el caos, las restricciones, la escasez de alimentos, la militarización, los allanamientos, la persecución y el asesinato de personas inocentes.

Ahora bien, la pregunta lógica a fórmulas ¿Cuáles consecuencias originó el Caracazo? ¿Acaso las explosiones sociales arrojan consecuencias favorables para la población?.. La consecuencia inmediata y evidente del caracazo fue la inestabilidad política. El gobierno modificó los planes económicos establecidos anteriormente. Debido a la inestabilidad política provocada por el Caracazo se abrió las puertas a las intentonas militares. En 1992 se sucedieron dos intentos de golpe de estado, uno en febrero y otro en noviembre. Por otra parte, y debido al alto nivel de corrupción administrativa, Carlos Andrés Pérez fue acusado de corrupción y apartado de la presidencia, asumiendo, por decisión del Congreso Nacional, Ramón J. Velásquez, quien entregó finalmente la presidencia a su sucesor, Rafael Caldera.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó la actuación del gobierno. Tras esto, el Estado venezolano se comprometió a indemnizar a las víctimas, hecho cumplido parcialmente en el año 2004 con aquellas víctimas representadas por la organización de derechos humanos Cofavic.[] Sin embargo, a finales de 2006 el gobierno del Presidente Hugo Chávez, a través del Ministerio del Interior y Justicia, anunció mecanismos para indemnizar también a las víctimas que no tuvieron acceso a la Corte Interamericana.

Entonces, evidentemente las explosiones sociales generan un alto grado de inestabilidad política, la cual no es conveniente para la estabilidad democrática de una nación. Se evidencia la falta de legitimidad del poder constituido y el descontento poblacional. Se abren las puertas para las intentonas golpistas militares, al justificar la fuerza armada las acciones para obtener el poder con el intento de reivindicar las exigencias de la población.

En ningún caso la inestabilidad política genera consecuencias democráticas para la sociedad, ni las intentonas golpistas ni las revoluciones de nombre. Las explosiones sociales son claras características de una sociedad descompuestas, donde se hacen necesarios las modificaciones estructurales; mas, estas modificaciones no pueden ni deben conducir a alimentar golpes de estado; porque, evidentemente, las intentonas golpistas son expresiones de sociedades débiles.

La explosión social más que conducir a la salida fácil de derrocamiento del gobierno, debe invitar a una reflexión profunda que permita replantear la estructura del Estado para permitir un grado mayor de participación ciudadana. Pero esto, exige madurez que muy probablemente la sociedad en la cual se registre la explosión social carezca de ella.

Por todo esto, los movimientos urbanos se perfilan como medios más idóneos para lograr concretar transformaciones sustanciales en la estructura del Estado, y así permitir mayor grado de participación; por tanto, de democratización. Son movimiento más maduros, más permanentes en el tiempo, más cohesionados que no permiten justificar la violencia que pueda emplearse para contenerlas.

¿Qué se entiende como movimiento urbano? Los movimientos urbanos son movimientos sociales que ocurren en las urbes, en las ciudades. Es una agrupación no formal de individuos u organizaciones dedicadas a resolver problemas políticos o sociales, que tienen como aspiración primordial logra el cambio social; permitir que una realidad social o política cambien a otra realidad.

Los movimientos urbanos son un modo de organización de un colectivo, fundamentalmente excluidos en la toma de decisiones, que mantienen una lucha para obtener concretar una aspiración determinada. Históricamente surgen en las crisis de las organizaciones de izquierda y del socialismo, tanto socialdemócratas como marxistas.

A pesar de que los movimientos urbanos pueden aparecer en forma repentina, son el producto de procesos de larga data; pues son factores indispensables para su surgimiento la cohesión entre los miembros y la estructuración del movimiento.

En los movimientos urbanos la cohesión viene dada por el grado de identidad de los miembros del movimiento entre sí, es sentir que las inquietudes del común son las inquietudes propias; así cada miembro internaliza al movimiento, se siente identificado con él y al sentirse identificado se compromete con el mismo.

Todo movimiento social está debidamente estructurado. Determinado o no de forma verbal, cada miembro del movimiento conoce su lugar en el mismo, sus deberes y derechos están establecidos; existe la figura del líder que puede estar centrada en una o varias personas y grupos con tareas propias. El grado de estructuración le confiere madurez, eficiencia y coordinación al movimiento.

Los movimientos urbanos se convierten en grupos de presión; se mantienen en el tiempo a diferencia de las explosiones sociales; es más, se sienten identificados con muchas de reivindicación de tiempo anteriores. Poseen un número representativo importante de integrantes del total de los que son aquejados por el problema.

Por otro lado, en pocas ocasiones los movimientos urbanos confluyen en un partido político; pues, su aspiración principal es presionar al gobierno para lograr un cambio concreto, que permita reivindicación o el surgimiento de alternativas no existentes. Estas aspiraciones se transforman en el ideal del movimiento sin la necesidad de crear un ideario completo.

El movimiento urbano permite a sus integrantes ejercer fuerza importante de cambio político sin la necesidad de la organización de un partido; permitiendo reivindicaciones democráticas dentro de sistemas que se hayan alejado de las aspiraciones sociales; dentro de sistemas con poco nivel de inclusión. Su impacto social varía desde la sola presencia como fuerza de choque rebelde, o hasta resultar muy definitoria como grupo fuerte de interés y presión hacia el gobierno. Deben cuidar su progreso organizativo para ser eficaces y continuar perseverando y merecerse el honor de co-artífices de eventos democráticos en las instituciones.

En la actualidad, los movimientos sociales deben responder a principios democráticos. En la sociedad moderna la democracia se perfila como la forma de gobierno que permite el mayor grado de bienestar entre los habitantes, al permitir libertades jurídicas y políticas que permitan el desarrollo de la sociedad; por tanto, las aspiraciones de los movimientos sociales se legitiman en la medida que persiguen fines democráticos. Así, también observamos que los movimientos sociales han sido los principales agentes que han logrado los principios democráticos básicos.

Es de suma importancia que el movimiento urbano mantenga la legitimidad al no alejarse de las aspiraciones originarias, de las aspiraciones de los pertenecientes al movimiento. A pesar de que el movimiento posee líderes es fundamental de que las acciones del movimiento respondan a las aspiraciones del conglomerado y no a las aspiraciones de los dirigentes del movimiento; pues, de esta manera no sólo perdería legitimidad, vigencia, podría constituirse hasta en obstáculo para las aspiraciones originarias del movimiento.

La libertad del sujeto es el principio central sobre el que descansa la democracia. Los movimientos sociales han sido los principales agentes de las reformas democráticas. La política del sujeto es lo que define la democracia actual: reconocimiento de la diversidad cultural y rechazo a la exclusión.

La defensa del sujeto exige protecciones institucionales y movilización colectiva. Ninguna acción democrática puede existir si no es exigida por un actor social. Los movimientos sociales se sitúan en los fines sociales y culturales. El análisis de los movimientos sociales muestra que, al mismo tiempo que son conflictivos, llaman a valores culturales superiores al conflicto social.

Los movimientos sociales de la sociedad industrial decaen, mientras que los de sociedades de base modernizadas están en construcción. Los movimientos culturales contribuyen a la construcción de una nueva cultura política (movimientos de mujeres, defensa de minorías, lucha contra integrismos, rechazo a la exclusión social).

En muchos casos, sobre todo en Latinoamérica los partidos políticos se han transformado en agencias electorales y no representan a los movimientos sociales, no se hacen defensores de un proyecto de sociedad. Hay dos luchas complementarias: contra el poder absoluto de los mercados y contra la dictadura de las comunidades. Actualmente, los principales actores políticos no son ni los trabajadores ni los ciudadanos, sino individuos o grupos que tratan de combinar una experiencia cultural privada con la participación en el universo de la acción instrumental.

Algunos ejemplos de estos movimientos son el movimiento feminista, el movimiento ecologista, el movimiento obrero, el movimiento pacifista o antimilitarista, o, más reciente en su surgimiento, el movimiento okupa y el movimiento antiglobalización.

1 comentario:

  1. Hola! Podrias decirme las semejanzas entre Explosión social y Movimiento sociales

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